martes, 16 de noviembre de 2010

¿Y si Borges tenía razón?

Nada más terminar de leer “El Aleph”, de Borges, se encuentra el lector frente a una reflexión casi obligatoria; un epígrafe tomado de “Hamlet”, de Shakespeare, al inicio del cuento nos dice: “Oh Dios; podría yo estar aprisionado en una nuez, y aún así ser un rey del espacio infinito” (Hamlet, en Borges, Emecé, 2005, p.223). ¿Podríamos pensar que Borges vio en su aleph la posibilidad de la totalidad que es hoy internet?
En los años de la edición de “El Aleph”, los medios de comunicación correspondían a un fenómeno que asombraba al mundo por su capacidad de mediatez. En este sentido, quizá un igualmente asombrado Borges, como observador sensible de dicho fenómeno y adornando la tesis filosófica del Aleph con la ayuda de la narrativa, postuló que un Aleph cualquiera, siendo un poco observadores, podría interpretarse como una metáfora de lo que significaría en posteriores años la idea de “aldea global”. Aún así, este complejo escritor no vivió por desgracia lo suficiente como para conocer una de las creaciones más asombrosas concebidas por la humanidad: Internet.

Propuesta: Leer el cuento de Borges o buscar otros de tema similar como La biblioteca de Babel o El libro de arena para trabajar el ensayo de la Evaluación Integradora.