En un informe, reseña o monografía. Luego de investigar y consultar enciclopedias o un sitio en internet, nos vemos en la necesidad de hacer citas. Para evitar "copiar y pegar" contenidos, aprendamos a usar las citas y la bibliografía:
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martes, 20 de abril de 2010
lunes, 8 de junio de 2009
La narrativa: cuento y novela: diferencias
La narrativa o épica, entendida como la atención que el escritor presta a lo que ocurre fuera de él para intentar transmitirlo de la manera más objetiva posible, con más o menos imparcialidad, es uno de los géneros literarios, junto a la lírica, la dramática y el ensayo, que conforman cada uno de los distintos grupos en que pueden ser clasificadas las obras literarias atendiendo a determinadas características comunes.
La épica o narrativa suele presentarse en prosa (salvo casos como los romances o los cantares de gesta, escritos en verso), sobre todo en los últimos tiempos.
Subgéneros narrativos en prosa
Los más importantes son:
El cuento: suele ser un relato breve, con pocos personajes, una única trama y una complejidad menor que en la novela. No podemos establecer los límites exactos del cuento. Cuando hablamos de brevedad, nos referimos a que su extensión es menor que la de una novela. Por ello, contamos con un subgénero híbrido entre el cuento y la novela: la novela corta, con una extensión intermedia entre lo breve y lo muy extenso. Tradicionalmente los cuentos se han transmitido de manera oral de generación en generación. Estos cuentos populares solían contar con un final didáctico o moralizante (por ejemplo, El conde Lucanor, de don Juan Manuel, siglo XIV). A partir, fundamentalmente, del siglo XIX, algunos autores comienzan a escribir relatos breves con finalidad artística, aunque sin pretensiones moralizantes. La mayoría de estos cuentos literarios (sin tradición popular) están dirigidos a un público adulto y cuentan con una gran concentración de la acción y los personajes (por ejemplo, los cuentos de Edgar Allan Poe o las Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer).
La novela: suele tener una extensión y complejidad mayores que el cuento. Se caracteriza por la libertad: este subgénero no tiene límites y puede contener desde diálogos con clara intención dramática o teatral hasta fragmentos líricos o descriptivos. Los subgéneros novelescos son numerosísimos: novela histórica, de aventuras, rosa, policíaca, de acción, negra, psicológica, de caballerías, de amor, de tesis, social... La única condición es que esté escrita en prosa y que en ella intervengan unos personajes sobre los que se nos diga algo. Actualmente, la novela es el principal de los subgéneros literarios. La mayoría de los lectores sólo leen novelas, lo cual se ve favorecido por un potente mercado editorial que en los últimos tiempos se ha volcado con esta modalidad literaria.
La épica o narrativa suele presentarse en prosa (salvo casos como los romances o los cantares de gesta, escritos en verso), sobre todo en los últimos tiempos.
Subgéneros narrativos en prosa
Los más importantes son:
El cuento: suele ser un relato breve, con pocos personajes, una única trama y una complejidad menor que en la novela. No podemos establecer los límites exactos del cuento. Cuando hablamos de brevedad, nos referimos a que su extensión es menor que la de una novela. Por ello, contamos con un subgénero híbrido entre el cuento y la novela: la novela corta, con una extensión intermedia entre lo breve y lo muy extenso. Tradicionalmente los cuentos se han transmitido de manera oral de generación en generación. Estos cuentos populares solían contar con un final didáctico o moralizante (por ejemplo, El conde Lucanor, de don Juan Manuel, siglo XIV). A partir, fundamentalmente, del siglo XIX, algunos autores comienzan a escribir relatos breves con finalidad artística, aunque sin pretensiones moralizantes. La mayoría de estos cuentos literarios (sin tradición popular) están dirigidos a un público adulto y cuentan con una gran concentración de la acción y los personajes (por ejemplo, los cuentos de Edgar Allan Poe o las Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer).
La novela: suele tener una extensión y complejidad mayores que el cuento. Se caracteriza por la libertad: este subgénero no tiene límites y puede contener desde diálogos con clara intención dramática o teatral hasta fragmentos líricos o descriptivos. Los subgéneros novelescos son numerosísimos: novela histórica, de aventuras, rosa, policíaca, de acción, negra, psicológica, de caballerías, de amor, de tesis, social... La única condición es que esté escrita en prosa y que en ella intervengan unos personajes sobre los que se nos diga algo. Actualmente, la novela es el principal de los subgéneros literarios. La mayoría de los lectores sólo leen novelas, lo cual se ve favorecido por un potente mercado editorial que en los últimos tiempos se ha volcado con esta modalidad literaria.
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Teoría
Los personajes en una novela
Los personajes son las personas, ficticias (creadas por el autor), que desarrollan la acción narrada por el novelista. Los personajes principales o centrales son denominados protagonistas, mientras que los demás son secundarios.
Es fundamental que el narrador ofrezca al lector una caracterización de los personajes, que puede ser:
Física: se describe el aspecto y el modo de vestir.
Psicológica: cómo piensan, qué opinan ante la realidad circundante, cómo se comportan.
Mixta: es una mezcla de las dos anteriores. Esta técnica se denomina retrato.
En una novela hay varios tipos de personajes:
Agente de la acción: lleva el peso del desarrollo argumental y es el centro de atención de la historia narrada.
Elemento decorativo: no aporta nada fundamental a la acción, sino que su función se limita a dar credibilidad a las acciones que le suceden al protagonista. Suelen formar parte de las escenas de grupo.
Portavoz de la ideología del autor: a través de un personaje, que puede ser protagonista o secundario, el narrador se introduce intelectualmente en la acción y aporta su punto de vista personal al desarrollo argumental.
Los personajes de una novela se pueden presentar ante el lector de distintos modos:
Por sí mismos. Este recurso suele aparecer en las novelas autobiográficas.
A través de otro personaje.
A través del narrador.
De forma mixta, combinando las tres formas anteriores.
Es fundamental que el narrador ofrezca al lector una caracterización de los personajes, que puede ser:
Física: se describe el aspecto y el modo de vestir.
Psicológica: cómo piensan, qué opinan ante la realidad circundante, cómo se comportan.
Mixta: es una mezcla de las dos anteriores. Esta técnica se denomina retrato.
En una novela hay varios tipos de personajes:
Agente de la acción: lleva el peso del desarrollo argumental y es el centro de atención de la historia narrada.
Elemento decorativo: no aporta nada fundamental a la acción, sino que su función se limita a dar credibilidad a las acciones que le suceden al protagonista. Suelen formar parte de las escenas de grupo.
Portavoz de la ideología del autor: a través de un personaje, que puede ser protagonista o secundario, el narrador se introduce intelectualmente en la acción y aporta su punto de vista personal al desarrollo argumental.
Los personajes de una novela se pueden presentar ante el lector de distintos modos:
Por sí mismos. Este recurso suele aparecer en las novelas autobiográficas.
A través de otro personaje.
A través del narrador.
De forma mixta, combinando las tres formas anteriores.
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miércoles, 3 de junio de 2009
El ensayo y los textos argumentativos
En otras entradas a este blog, hemos hablado de las características y estructura de las Monografías y los Ensayos (ver el Buscador a tu derecha, arriba; o buscar entre las entradas antiguas).Aquí dejaremos en claro la estructura que necesita el Ensayo que deberás escribir para evaluar tu Tercer Itinerario de Lectura.
La argumentación:
El texto argumentativo tiene un claro objetivo, que es convencer. Para esto el emisor, o agente argumentador, hará uso de distintos elementos que apoyen sus ideas, como datos, opiniones, pruebas, etc. Estos serán sus argumentos. La hipótesis será la visión que el emisor quiere ver aceptada por el receptor.
Existen distintos tipos de argumentos que el emisor puede utilizar para persuadir al receptor. Los principales son:
- Analógico: Este tipo de argumento compara el punto de vista que se quiere imponer con otro hecho de similar naturaleza para una mejor comprensión.
- Autoridad: Este argumento utiliza el prestigio de alguien que sea autoridad en el tema o intelectualmente, reproduciendo su opinión. De este modo, si el destinatario está en contra de la postura del emisor, ahora también estará en contra de una personalidad importante, añadiéndole una carga más para que acepte su visión.
- Ejemplos: Casos concretos de cualquier índole servirán al argumentador para lograr su objetivo (anécdotas, metáforas, frases famosas, etc.).
- Presunción: Se basa en el principio de verosimilitud.
- Probabilidades: Este tipo de argumento es el más científico, fundamentándose en datos estadísticos de fuentes fidedignas.
El discurso argumentativo por lo general tiene una estructura, que consta de cuatro etapas:
- Presentación: Es la introducción de la hipótesis. Se define brevemente el tema que será argumentado.
- Exposición: En esta segunda etapa, los hechos son puestos sobre la mesa y son explicados. Puede darse en una forma monologada (el emisor expone ininterrumpidamente) o dialogada (existen réplicas de ambos lados durante la exposición).
- Argumentación: Es la base fundamental. Debe ocupar la mayor parte del discurso. Aquí el emisor utiliza sus argumentos para persuadir al receptor.
- Conclusión: Se sintetiza lo expuesto, resaltando los argumentos más importantes y/o convincentes
Más información: Materiales de Lengua
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domingo, 29 de marzo de 2009
Los textos críticos: Un ejemplo
Cuentos de Mario Benedetti: espejos de realidad
Por Ezequiel Martínez
En el vínculo anterior (pasá el mouse por el título) podrás encontrar el texto crítico de ejemplo y los ejercicios que acompañan su lectura. A continuación, el cuento de Benedetti que analizamos en clase:"Escuchar a Mozart" otros cuentos del mismo autor en "Con y sin nostalgia" (es el segundo cuento)
Benedetti Con y Sin Nostalgia
Por Ezequiel Martínez
En el vínculo anterior (pasá el mouse por el título) podrás encontrar el texto crítico de ejemplo y los ejercicios que acompañan su lectura. A continuación, el cuento de Benedetti que analizamos en clase:"Escuchar a Mozart" otros cuentos del mismo autor en "Con y sin nostalgia" (es el segundo cuento)
Benedetti Con y Sin Nostalgia
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miércoles, 18 de marzo de 2009
Literatura es ideología: "Cabecita negra" un texto olvidado
Tenía 35 años cuando murió, el 6 de agosto de 1971 en Mar del Plata. Aún se lo recuerda por sus dos espléndidos libros de cuentos —Cabecita negra (1962) y Los ojos del tigre (1968)— además de las obras teatrales Réquiem para un viernes a la noche (1964) y El Caballero de Indias, estrenada en 1982 por Luis Brandoni. Pero además, Germán Rozenmacher vivió a fondo las ilusiones y conflictos de una época: los años ''60. La década del peronismo prohibido, la búsqueda del "país real" en literatura y en política, los cruces entre periodismo y narrativa.Sus obras, que en aquellos años reeditaban Galerna y Jorge Alvarez, hoy no abundan en las librerías. "Es que en la Argentina hacen falta avales, alguien de renombre que diga que fulano es un genio, como Cortázar con Marechal", opina Daniel Divinsky, que reeditó Cabecita Negra en 1997. Falta aún la reedición crítica de sus textos, incluyendo las aguafuertes que escribió para el semanario Compañero.Luego de su muerte y de los años oscuros que vivió la Argentina, Rozenmacher fue olvidado por el gran público. Pedro Orgambide adaptó algunos de sus cuentos para la televisión mexicana en la década de 1970. El dibujante de El Eternauta, Solano López, ilustró Cabecita negra para el libro de Ricardo Piglia La Argentina en pedazos, en los años ''80. Desde 1999 el Centro Cultural Ricardo Rojas entrega un premio para dramaturgos jóvenes con su nombre.
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martes, 17 de marzo de 2009
Ejercicios de diagnóstico: volver a la Literatura
“Hace cincuenta años la biblioteca estaba en el centro de la sociedad, nadie discutía que leer era importante, pero el capitalismo salvaje actual no puede permitirse un consumidor lento. La literatura, en cambio, requiere lentitud, requiere que te detengas, que reflexiones, que nunca alcances una conclusión. Nunca puedes saber si Don Quijote está loco o no. Como sociedad tenemos que decir que el acto intelectual es importante. No puedes pedir a un adolescente que lea cuando le estás diciendo que toda actividad que no te dé una ganancia inmediata y visible es inútil.¿La lectura queda finalmente como un acto de rebeldía? Sí, siempre lo ha sido. Primero porque se valora la acción y no la inacción y porque conduce a la reflexión, y eso siempre es peligroso. Y porque a través de la lectura empezamos a conocer quiénes somos. En el futuro, leer será no sólo un acto de rebeldía, sino también un acto de supervivencia. Si como lectores nos resignamos a que nos impidan leer la buena literatura nos vamos a condenar a ser menos humanos. Es un riesgo que, por supuesto, no podemos correr. Ya estamos al borde de la catástrofe porque hemos destruido el mundo natural y ahora estamos haciendo todo lo posible para destruir el mundo intelectual. Hay que actuar ahora. Pero ahora quiere decir hoy. El lema que preside la biblioteca de Le Presbytère es "Lee lo que quieras". No creo que el amor a los libros se pueda enseñar. El amor por la lectura es algo que se aprende pero no se enseña. De la misma forma que nadie puede obligarnos a enamorarnos, nadie puede obligarnos a amar un libro. Son cosas que ocurren por razones misteriosas, pero de lo que sí estoy convencido es que a cada uno de nosotros hay un libro que nos espera. En algún lugar de la biblioteca hay una página que ha sido escrita para nosotros". (Citas de Alberto Manguel)
miércoles, 2 de julio de 2008
Dale espacio a TUS ideas: NO AL PLAGIO!!
El plagio consiste en hacer pasar como nuestras ideas o textos que pensaron otros y que nos fueron transmitidos por ellos, bien por escrito, bien oralmente o por algún otro mecanismo de comunicación. El plagio se consuma en dos circunstancias: cuando usamos las ideas textuales de otro y no las colocamos entre comillas o cuando no damos a quien nos lee o nos escucha la indicación suficiente como para que sepa de qué autor, libro, documento o circunstancia fue tomada la idea ajena.Sitios de interés:¿Cómo escribir ensayos, informes y monografías?
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Teoría
sábado, 21 de junio de 2008
La imagen del escritor: el caso de Roberto Arlt

¿Cómo es posible, en el "mundo de las letras", hacerse de un nombre? Eso se pregunta Arlt mientras desde la redacción del diario El Mundo juega a ser periodista.Roberto Arlt escribe desde los márgenes, escribe "mal" -eso dicen sus críticos-. Pero escribe desgarrando con su mensaje: hiere con su palabra que por momentos es resentimiento y bronca; y en otros, es arma para la lucha y grito.Arlt es un escritor fracasado, es el desconocido detrás de sus Aguafuertes, es el hijo de inmigrantes, el que hace política con la literatura; el que le cuesta escribir; el inventor sin éxito; el joven olvidado.
En sus Aguafuertes, simples pero cotidianas, instaló un espacio de discusión en una época en que "discutir" era un derecho de una elite de intelectuales: Florida y Boedo, quién es quién en la Historia de la Literatura Argentina. ¿Desde qué lugar escribe Arlt? ¿quién lee sus obras?
ARLT- BORGES- PIGLIA por Bárbara Schuchard
La discutida pregunta de si Borges y Arlt se habían conocido, leído, comentado parece solucionada. En cuanto a Piglia en su relación con Arlt, a sus homenajes y sus comentarios críticos, está por parecer una contribución sobre el tema. Resumiendo todos los datos consta lo siguiente: Arlt y Borges se conocieron y se comentaron recíprocamente.De parte de Arlt puede leerse un reportaje de 1929 en el que habla, entre otros autores, de Borges; por otro lado Arlt no pudo conocer la importante creación borgeana posterior a 1942.
Borges, sin embargo, quedó muy impresionado por El juguete rabioso de Arlt que estima superior a todo lo que escribió Horacio Quiroga y que homenajeó posteriormente en su cuento El indigno. El paralelo entre las dos obras lo descubrió Piglia, él mismo ya especialista en homenajes a Roberto Arlt: «¿Y qué es ese cuento si no un homenaje de Borges al único escritor contemporáneo que siente a la par?».La novela de Piglia rebosa teoría y discusiones literarias; una de ellas trata de lo argentino en la historia literaria del país centrándose en la importancia de Arlt, «el único escritor verdaderamente moderno que produjo la literatura argentina del siglo XX».
Demuestra Piglia que el reproche que se ha hecho a Arlt desde un principio, a saber el de escribir mal, falta en absoluto de perspicacia histórica como teórica: porque Arlt había percibido que la lengua nacional era «el lugar donde conviven y se enfrentan distintos lenguajes, con sus registros y sus tonos», porque él trabajaba y transformaba este conglomerado.
Lo moderno en Arlt reside para Piglia en ese distanciamiento de todo lo que significaba en la literatura argentina la idea de estilo.
Esta idea aparece cuando la literatura consigue su autonomía, cuando comienza a «ser juzgada a partir de valores específicos [...] puramente literarios y no, como sucedía en el XIX, por sus valores políticos o sociales». Según Piglia esta idea de la autonomía y la correlativa noción de estilo nace en la Argentina «como reacción frente al impacto de la inmigración» que, para las clases dominantes, «destruye nuestra identidad nacional, nuestros valores tradicionales, etc., etc.».
A partir de este momento la función ideológica de la literatura será la de «preservar la pureza de la lengua nacional frente a la mezcla, el entrevero, la disgregación producida por los inmigrantes». Así se explica el papel decisivo que tuvo Leopoldo Lugones como poeta nacional que define el estilo literario argentino; de manera que también para Borges escribir bien quería decir escribir como Lugones. Arlt, el hijo de inmigrantes, ha trabajado en un sentido absolutamente opuesto y ganado su lugar de moderno, como Borges el suyo de escritor del XIX.
Queda sobreentendido que esta mezcla y disgregación no tocan sólo a la lengua, modelan todo lo que ella acarrea: la heterogeneidad del mundo ficticio de la novela por un lado, y de la conciencia subjetiva de sus protagonistas por otro.
Para seguir leyendo: Borges y Arlt, las paralelas que se tocan.
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Espacio urbano y Literatura: cuando la literatura logra su autonomía
Hemos visto que en nuestro país hablar de Literatura en el siglo XIX era de alguna manera, hablar también de política.
A comienzos del siglo XX, se producen transformaciones políticas y económicas que general en el país un proceso de modernización con respecto a su pasado próximo. Todos estos cambios modificaron la actitud de los escritores. Éstos ya no escribirán para defender ideas políticas, sino que lo harán para el mercado. El escritor comienza a ser editado y sus textos empiezan a ocupar un lugar en el mercado de bienes simbólicos donde los libros serán valorados ya no por su valor económico sino por la crítica y el público lector del momento. Este proceso de transformación se conoce como autonomía de la literatura.
Fuente: Cuadernillo Nº 9. Editorial Longseller. "La construcción del imaginario nacional"(en biblioteca).
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jueves, 22 de mayo de 2008
Teoría sobre NOVELA
Análisis formalista de la novela
Mientras que las aproximaciones extratextuales tienen su base en las investigaciones de lingüistas, historiadores, filósofos, antropólogos, psicólogos, etc., un análisis formalista* depende exclusivamente de la materia textual. Para analizar la materia textual, es útil seguir un esquema sencillo, como el siguiente. Podemos decir que la novela está constituida por tres componentes: la historia, el discurso y el tema. La historia trata de lo que pasa en una obra; el discurso se refiere a la manera de narrarlo; y el tema es la significación de lo que pasa.
La historia: elementos constitutivos
La historia (fábula o argumento) tiene los siguientes elementos:
· La exposición o planteamiento del asunto: la descripción del ambiente, la explicación de la circunstancia inicial, las relaciones entre los personajes, el tiempo y el lugar.
· El desarrollo: la introducción del asunto mismo, o sea, las acciones de los personajes.
· El suspenso: la tensión dramática, la anticipación de lo que va a pasar
· El punto decisivo: una acción, una decisión o la revelación de algo que cambia la dirección de la obra.
· El clímax: El momento culminante, el resultado del punto decisivo
· El desenlace: las consecuencias finales del clímax
El discurso
Recordemos que la historia trata de lo que pasa en una obra; el discurso se refiere a la manera de narrarlo. El o la novelista tiene varias opciones en cuanto a su manera de proceder.
· Descripción: la creación del marco escénico.
· Diálogo: la interacción verbal entre los personajes. En el caso del monólogo interior, el narrador omnisciente presenta los pensamientos del personaje.
· Narración: la acción o los eventos.
· Comentarios del narrador: Datos o juicios sobre la situación o los personajes. Los puntos de vista del narrador son variados pero por lo general van de la Primera persona a la Tercera (en raras oportunidades aparece la Segunda persona gramatical, especialmente en novelas contemporáneas):
Primera persona (dentro de la Historia): Protagonista o Testigo (personaje secundario que relato las acciones del protagonista pero se permite interactuar).
Tercera persona (fuera de la Historia): Omnisciente (sabe pasado, presente y futuro de los personajes, se permite suponer sobre ellos y hasta conoce qué piensan) y No omnisciente (es un observador de los hechos y sus actores).
Segunda persona (no puede confundirse con el momento de diálogo entre personajes)
· Organización y presentación de la materia: la forma en que el autor organiza los elementos que componen la obra.
Manejo del tiempo: Cronológico (un hecho detrás del otro respetando orden de acontecimientos); Flash back (idas y venidas entre presente, pasado y futuro); Racconto (desde el presente de la narración partimos a un pasado y regresamos al presente hacia el final del relato).
Trama novelesca: Circular (comienza y termina de la misma manera); Historia enmarcada (una historia que supone el relato de la otra); Historias paralelas (narraciones simultaneas intercaladas); Con inicio “in media res”; con introducción clásica; etc.
Recursos literarios: uso de monólogo interior y/o monólogo interior directo; presencia de diálogo; descripciones; polifonía (presencia de diferentes narradores); etc.
· Creación del ambiente: la manera cómo el autor usa los elementos de la obra para producir efectos emotivos y cómo el lector reacciona ante ellos.
· Tono: la actitud del narrador ante los asuntos textuales.
...........................................
Nota:
* El formalismo ruso es uno de los movimientos de teoría de la literatura y crítica literaria más importantes del siglo XX. Surgió en Rusia entre 1914 y los años 1930. Se divide principalmente en dos escuelas, la escuela de Moscú liderada por Viktor Shklovsky y la escuela de Praga liderada por Roman Jakobson. La idea de estos críticos es analizar los textos del mismo género hasta encontrar una serie de puntos recurrentes que crean una estructura constante en todas estas narraciones; hecho que generaliza (a veces erróneamente) y permite analizar textos similares a futuro.
* El formalismo ruso es uno de los movimientos de teoría de la literatura y crítica literaria más importantes del siglo XX. Surgió en Rusia entre 1914 y los años 1930. Se divide principalmente en dos escuelas, la escuela de Moscú liderada por Viktor Shklovsky y la escuela de Praga liderada por Roman Jakobson. La idea de estos críticos es analizar los textos del mismo género hasta encontrar una serie de puntos recurrentes que crean una estructura constante en todas estas narraciones; hecho que generaliza (a veces erróneamente) y permite analizar textos similares a futuro.
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Teoría
( Más) Teoría sobre NOVELA
El tema
El tema es la significación de lo que ocurre en la obra.
Los temas suelen tener dos valores:
Primero, la unidad de conceptos del texto se entiende como el valor significativo.
Pero si aplicamos el tema de la novela a la experiencia humana, se tiene el valor del tema en su segundo sentido, valor normativo o axiomático. Por ejemplo, podemos decir que el tema de Doña Perfecta es la intolerancia o el triunfo de la intolerancia. Ahora, ¿qué nos enseña la novela? Que hay que aceptar la posibilidad de modificar la tradición mediante nuevas ideas progresistas. Esto es su valor normativo.
El tema puede ser explícito o implícito. Si el narrador pronuncia el tema, como al final de un cuento moralizador medieval (exemplum), decimos que es explícito. La mayoría de las veces el tema es implícito y lo descubrimos por medio de un escrutinio de los conceptos esenciales del texto. Es la significación que se le da al texto.
El tema puede resultar irónico (cuando el resultado se ve injusto) o paradójico (cuando la verdad parece contradecir las leyes de la lógica).
Además del tema central, algunas obras tienen leitmotivos--las variaciones sobre un mismo tema literario dentro de un texto.
El tema es la significación de lo que ocurre en la obra.
Los temas suelen tener dos valores:
Primero, la unidad de conceptos del texto se entiende como el valor significativo.
Pero si aplicamos el tema de la novela a la experiencia humana, se tiene el valor del tema en su segundo sentido, valor normativo o axiomático. Por ejemplo, podemos decir que el tema de Doña Perfecta es la intolerancia o el triunfo de la intolerancia. Ahora, ¿qué nos enseña la novela? Que hay que aceptar la posibilidad de modificar la tradición mediante nuevas ideas progresistas. Esto es su valor normativo.
El tema puede ser explícito o implícito. Si el narrador pronuncia el tema, como al final de un cuento moralizador medieval (exemplum), decimos que es explícito. La mayoría de las veces el tema es implícito y lo descubrimos por medio de un escrutinio de los conceptos esenciales del texto. Es la significación que se le da al texto.
El tema puede resultar irónico (cuando el resultado se ve injusto) o paradójico (cuando la verdad parece contradecir las leyes de la lógica).
Además del tema central, algunas obras tienen leitmotivos--las variaciones sobre un mismo tema literario dentro de un texto.
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